Linko aquí como primer post, el publicado en el blog del despacho Manga abogados. Estas cosas pasan, y pueden pasar siempre, pero no hubiese sido más rentable en este asunto (sepamos o no las cuestiones concretas) haber llegado a un acuerdo negociado.
Lo podéis leer aquí.
¿Cuál es vuestra opinión?